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Vender objetos en un marketplace, alquilar una vivienda por temporadas, ofrecer servicios a través de una aplicación o recibir productos a cambio de reseñas son actividades cotidianas para millones de personas. Desde 2024, todas ellas tienen algo en común: la plataforma a través de la cual se realizan informa a la Agencia Tributaria de los ingresos obtenidos.

Qué es la DAC7

La DAC7, la Directiva (UE) 2021/514, es la séptima modificación de la directiva europea de cooperación administrativa en materia fiscal. Obliga a los operadores de plataformas digitales a recopilar, verificar y comunicar a las autoridades tributarias la información sobre los vendedores y prestadores de servicios que utilizan sus servicios. En España la obligación se incorporó al ordenamiento interno en 2023 y la primera comunicación, referida a las operaciones de ese año, se produjo a comienzos de 2024.

La información se comunica anualmente, en el mes de enero, mediante una declaración informativa específica, y se intercambia automáticamente entre los Estados miembros de la Unión Europea.

Qué actividades están incluidas

La obligación alcanza cuatro tipos de actividades cuando se realizan a través de una plataforma:

  • El arrendamiento de bienes inmuebles, tanto residenciales como comerciales, incluidos los alquileres turísticos y de temporada.
  • La prestación de servicios personales, es decir, trabajos por horas o por tareas realizados por una o varias personas.
  • La venta de bienes.
  • El arrendamiento de medios de transporte.

Qué datos se comunican

Sobre cada vendedor o prestador, la plataforma remite su identificación completa —nombre, domicilio, número de identificación fiscal, fecha de nacimiento en el caso de personas físicas—, la cuenta bancaria en la que recibe los pagos, el importe total de las contraprestaciones cobradas en cada trimestre, el número de operaciones y las comisiones o tasas retenidas por la plataforma.

En el caso de los inmuebles se añade la dirección de cada propiedad, la referencia catastral cuando exista y el número de días de alquiler en el año.

Las plataformas están obligadas a obtener estos datos de sus usuarios. Si el usuario no los facilita tras dos recordatorios, la plataforma debe cerrar su cuenta o retener los pagos.

Los umbrales de exclusión

Existe una única exclusión relevante para los particulares: la plataforma no informa sobre los vendedores de bienes que, en el año, hayan realizado menos de treinta operaciones y hayan obtenido menos de 2.000 euros. Esta exclusión no se aplica a los alquileres ni a los servicios, que se comunican desde el primer euro.

Es importante subrayar que la exclusión afecta a la obligación de informar de la plataforma, no a la obligación de tributar del contribuyente. Los ingresos siguen siendo declarables aunque Hacienda no reciba información sobre ellos.

Cómo se califican estos ingresos

La información comunicada se cruza con las declaraciones de IRPF e IVA. Para saber qué debe declararse, hay que calificar cada tipo de ingreso:

Venta de bienes personales usados. La venta ocasional de objetos propios genera, en su caso, una ganancia o pérdida patrimonial. Si se vende por debajo del precio de adquisición, la pérdida no es computable; si se vende por encima, la ganancia debe declararse.

Venta habitual o reventa. Cuando la actividad es continuada y ordenada a la obtención de un beneficio, constituye una actividad económica: exige alta censal, tributación por IRPF como rendimiento de actividad y, en general, repercusión de IVA.

Alquiler de inmuebles. Los ingresos tributan como rendimiento del capital inmobiliario, con deducción de los gastos necesarios, salvo que se presten servicios propios de la industria hotelera, en cuyo caso pueden constituir actividad económica y estar sujetos a IVA.

Productos recibidos a cambio de reseñas o contenidos. El valor de mercado de los bienes recibidos como contraprestación constituye renta y debe incluirse en la declaración. Su calificación concreta —y la posibilidad de deducir gastos— depende de la habitualidad y de la organización de la actividad. Es el caso de los participantes de Amazon Vine, cuyos productos se declaran como rendimientos en especie: una de las nuevas formas de generar ingresos cuya tributación conviene revisar.

Qué hacer si hay ejercicios sin declarar

Quien no haya declarado estos ingresos en años anteriores puede regularizar su situación de forma voluntaria mediante declaraciones complementarias. Hacerlo antes de recibir un requerimiento tiene una ventaja decisiva: en lugar de sanciones se aplican recargos por declaración extemporánea, sensiblemente inferiores, y no se inicia procedimiento sancionador alguno.

El recargo es del 1 % más otro 1 % por cada mes completo de retraso durante el primer año; a partir de los doce meses, del 15 % más intereses de demora. Un requerimiento previo de la Administración cierra esta posibilidad.

Recomendaciones prácticas

  1. Conservar un registro de las operaciones realizadas en cada plataforma, con fechas, importes y comisiones.
  2. Verificar que los datos fiscales facilitados a la plataforma son correctos, para evitar discrepancias y bloqueos de cuenta.
  3. Calificar cada tipo de ingreso antes de la campaña de renta y no después de recibir una comunicación.
  4. Ante cualquier requerimiento de Hacienda, responder dentro del plazo y con la documentación completa.

Conclusión

La DAC7 no ha creado nuevas obligaciones tributarias para los usuarios de plataformas; ha hecho visibles las que ya existían. Anticiparse a esa información, declarar correctamente y regularizar lo pendiente antes de que la Administración actúe es, con diferencia, la opción menos costosa.

Nota. Este artículo tiene carácter informativo y refleja la normativa y el criterio administrativo vigentes en la fecha de su publicación. No constituye asesoramiento profesional ni sustituye el análisis de cada caso concreto. Si su situación guarda relación con lo expuesto, consúltenos.